Después de un largo día, nada mejor que relajarse en un living acogedor que irradie un brillo cálido. Usá colores cálidos y profundos, como ladrillo, verde azulado, marrones dorados y cerúleo, para crear la sensación de una atmósfera más íntima.

Si tu living es grande, una de las formas más simples de crear una atmósfera más íntima es dividiendo el ambiente en zonas más pequeñas. Podés pintar la pared de la chimenea en un color profundo vibrante o un par de tonos más oscuros que el resto del ambiente. También podés probar con un color luminoso en el interior de la biblioteca o en la carpintería que rodea las ventanas. Crear zonas acogedoras dentro del área de la sala no solo le dará un punto focal al ambiente, sino que ayudará a atraer la vista hacia él. .

Colores disponibles