Los colores pueden tener un efecto poderoso en tu estado de ánimo, emociones y concentración, por eso es tan importante elegir el color correcto en tu espacio de trabajo. Algunos teóricos incluso creen que ciertos colores, como el naranja, pueden tener un impacto directo en tu concentración y productividad. Se dice que el naranja aumenta el suministro de oxígeno al cerebro, lo que estimula la actividad mental, convirtiéndolo así en un color fabuloso para escritorios y áreas de trabajo.

Aun pequeños toques de colores brillantes podrían marcar una diferencia en tu creatividad y productividad. Si las paredes naranjas no son tu estilo, usá colores vibrantes con moderación, como mandarina o calabaza, o podrías probar matices que se acerquen más al tierra, como pelón, rosa anaranjado y atardecer. Usá estos tonos llenos de energía para crear una pared llamativa o pintar lugares inesperados, como el interior de la biblioteca, para un efecto dramático.

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