La mostaza se ha utilizado como condimento desde el origen de los tiempos e incluso fue un remedio usado por los médicos en la antigüedad. El sabor amargo típico de la mostaza es producto de una reacción química, que se da cuando las semillas molidas entran en contacto con el agua. Si te gusta el sabor intenso de la mostaza, animáte a usar una pizca de este tono cálido en tu casa.

Tan cálido como el amarillo intenso pero mucho más delicado, el color mostaza se adapta perfectamente a todos los ambientes, desde paredes personalizadas en livings hasta frentes de cocción en las cocinas. Para crear una atmósfera contemporánea, combiná toques de mostaza con gris o blanco, o si preferís un toque retro, probá mezclar mostaza con verde azulado, negro y tonos naturales como teca o palisandro.