Comienzos prehistóricos

El carbón, el más oscuro de los tonos de gris, debe su nombre al color de la madera quemada, una combinación de carbón y cenizas que alguna vez usaron nuestros ancestros prehistóricos para dibujar imágenes simples pero poderosas en las paredes de las cuevas. Contrastaban el carbón con pigmentos ocres rojizo y amarillo para representar animales salvajes tales como bisontes, caballos y ciervos.

Hábitat natural

Miles de años después, este color audaz y atmosférico aún se utiliza para crear un impacto instantáneo. Gracias a sus asociaciones con la naturaleza (pensá en un cielo tormentoso, en un mar bravo o en la piedritas del fondo de un lago), funciona a la perfección con materiales naturales, como la madera y la piedra. Combinalo con madera clara para una sensación moderna y minimalista o con tonos cítricos para generar una energía retro e iluminada.

Colores disponibles