El naranja es el color nacional de los Países Bajos y es justo afirmar, sin exagerar, que los holandeses enloquecen por este color. Su obsesión con el color es en honor a Guillermo de Orange, un Príncipe soberano que organizó el levantamiento holandés que, eventualmente, permitió la independencia de España. La monarquía holandesa aún es llamada la Casa de Orange-Nassau y, una vez al año, estalla una fiesta gigante en las calles de los Países Bajos, inundadas de ropa y pelucas naranjas para celebrar el cumpleaños oficial del monarca.

Si tenés ganas de celebrar o buscás una forma para que comience la fiesta, ¿por qué no imitar el entusiasmo holandés por este color real y agregar acentos de naranja a tu hogar?

Colores disponibles