¿No es asombroso el pasto? Para crecer, el pasto convierte la luz solar en glucosa, asegurando que la vida tal cual la conocemos pueda renovarse. Para este proceso es esencial la clorofila, una sustancia química que absorbe la luz roja y azul que irradia el sol mientras devuelve luz verde hacia nuestros ojos. El pasto es verde porque contiene gran cantidad de clorofila.

Por supuesto, en la naturaleza algunos pastos son verdes azulados y otros, casi dorados, con todo tipo de variedades entre estos dos colores. Si los tonos verdes te alegran el corazón, ¿por qué no probás inspirándote en la humilde hebra de pasto y decorás tu espacio favorito con varios tonos complementarios de este color que es un canto a la vida?

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