En un mundo en el que la atención se disputa permanentemente, es importante crear espacios de relajación en nuestra casa, que nos permitan desconectar nuestro cuerpo y nuestra mente para volver a cargarlos de energía. Esta paleta de colores, de neutros naturales y blancos delicados, nos pacifica y revitaliza en igual medida.

Esta tendencia de colores, segura y a la vez modesta, se caracteriza por ligeros cambios en los colores y los tonos para lograr máximo impacto. Para empezar, creá una base en blanco puro y luego, gradualmente, añadí los colores apagados de fondo como arena claro, azul cielo claro y roca fría. Estos tonos neutros grisáceos brindarán calidez y color sin invadir el espacio, mientras que las alfombras y mantas en matices similares aportarán lo suyo con las texturas.

Cuando se trabaja con un esquema de colores suaves, como éste, la iluminación es el arma secreta para crear un espacio atmósferico. Mantené las luces bajas y tenues con muchas lámparas independientes de bajo consumo y una iluminación cenital regulable. Este estilo se basa en la simpleza y la sutileza, por lo tanto la clave es crear un espacio reflexivo y de bajo perfil - ¡a dejar de lado el ego!

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