Para sorpresa de muchos, la fruta en realidad fue anterior al color. El cítrico al que llamamos naranja desembarcó en Europa como ‘narange’ en el siglo XIV. La palabra se refería solo a la fruta, mientras que el color naranja era denominado ‘geoluread’ o ‘amarillo-rojo’. Recién 600 años más tarde se registró por primera vez en inglés el uso de ‘orange’ [naranja] como sustantivo para designar el color.

Se vuelve más interesante cuando descubrís que las primeras naranjas eran de ese color solo en su interior: el exterior era, en realidad, verde brillante. Entonces, ¿cómo una fruta que ni siquiera era naranja da su nombre al color naranja? Bueno, en países con climas templados, la cáscara verde se torna naranja cuando la temperatura desciende. En climas más cálidos, la cáscara se mantiene verde, por eso las naranjas vietnamitas y las mandarinas tailandesas son verde brillante por fuera.

Colores disponibles