“No nos queda mucho dinero después de la mudanza, pero nos gustaría tener un espacio tranquilo donde la familia pueda reunirse. ¿Qué podemos hacer?”

Las mudanzas pueden resultar caras y dejan poco presupuesto para decorar el nuevo hogar. Sin embargo, la mayor parte de la gente que se muda desea terminar con la decoración cuanto antes para que su familia pueda adaptarse al nuevo espacio.

Según una encuesta que hemos realizado a nivel mundial, el 60 % de la gente dice que reformar el living es una de las principales prioridades cuando se muda de casa; así que hemos ideado seis formas fáciles y económicas de crear el living familiar ideal.

Probá usar bloques de colores

Podés pintar de un color la pared que esté detrás del sofá, después elegir un color tonal para las paredes que rodean las ventanas y otro para los huecos de la habitación.

1) Animate a los bloques de colores

¿El presupuesto no te alcanza para pintar toda la habitación? Animate a probar los bloques de colores bien elegidos. Por ejemplo, podés pintar de un color la pared que esté detrás del sofá, después elegir un color tonal para las paredes que rodean las ventanas y otro para los huecos de la habitación. En este caso, diferentes tonalidades de verde azulado quedarían muy bien.

 Es una forma divertida de dar vida a una habitación blanca sencilla. Elegí colores atrevidos para los marcos de la puerta y pintá el resto con un tono complementario.

2) Pintá las puertas de colores contrastantes

Es una forma divertida de dar vida a una habitación blanca sencilla. Elegí colores atrevidos para los marcos de la puerta y pintá la puerta con un tono complementario. Por ejemplo, un marco azul con una puerta naranja, o un marco índigo con una puerta amarilla. A los chicos les encantarán los colores vivos y no costará mucho porque la superficie a cubrir es pequeña.

Elegí un tono más oscuro para los marcos que el de las paredes y así también lograrás que la habitación parezca más grande.

3) Concentrate en los marcos

Si tu intención era pintar de un color particular pero no te alcanza para todas las paredes, podés conseguir un efecto igual de espectacular pintando en su lugar las ventanas y los marcos de las puertas. Elegí un tono más oscuro para los marcos que el de las paredes y así también conseguirás que la habitación parezca más grande.

Si tu intención era pintar de un color particular pero no te alcanza para todas las paredes, podés conseguir un efecto igual de espectacular pintando en su lugar los muebles, las estanterías y los marcos de las puertas.

4) Dale vida a las estanterías

Si tenés estanterías empotradas o estantes flotantes, ¿qué tal si los pintás de un tono alegre para dar vida al living? Hasta podrías pintar cada estante de un color diferente para crear un divertido efecto arcoíris, o elegir diferentes tonalidades sutiles para obtener un estilo armonioso. Completá el look clasificando tus libros por colores.

Si lo que necesitás es un poco de calma, los verdes y violetas pálidos crean un estilo relajante

5) Elegí tonos alegres

No hay duda de que el color te puede levantar el ánimo. Los tonos vivos son los más energizantes, sobre todo si optás por colores cálidos como los amarillos y los naranjas. Si lo que necesitás es un poco de calma, los verdes y violetas pálidos crean un estilo relajante.

El mejor consejo

Si querés un toque final de diseño, utilizá unos cuantos accesorios de poco valor, como almohadones, cerámica de colores o marcos de fotos pintados que se asemejen al color que elegiste para así unificar el estilo.