Las habitaciones de los hoteles boutique pueden ser apacibles y serenas o vibrantes y dramáticas, pero el alma de cada habitación es el equilibrio y la coordinación meticulosa. Para crear un espacio sofisticado y elegante, optá por una paleta de dos o tres colores para la base de tu esquema. Los neutros fríos con tonos vibrantes y lujosos, como peltre, carbón, lila grisáceo y blanco pluma, intensificarán la sensación de amplitud, al tiempo que evocarán una atmósfera de opulencia cinco estrellas.

Para un estilo dramático, pintá una pared en un color profundo y vibrante, como azul añil, ciruela jugoso, verde azulado profundo, naranja cítrico o rojo arándano. Estos tonos opulentos y suntuosos crearán una atmósfera acogedora e íntima. Completá el estilo con pisos y accesorios texturados, como una alfombra sisal rústica o ropa de cama plisada.

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