Un tono cálido entre el amarillo limón y el verde lima, el chartreuse recibió ese nombre por su semejanza al color del licor francés llamado chartreuse amarillo, que apareció en 1838. Un color intenso que llama la atención, el chartreuse puede variar entre el amarillo cítrico pálido y el verde lima neón. En su versión más apagada, el chartreuse es un gran color para las paredes de ambientes inspirados en la tierra y en la naturaleza; en su versión más vibrante, logra una tonalidad de alto impacto.

Una pincelada de chartreuse hará maravillas en romper con los tonos neutros de cualquier ambiente, en especial si se utiliza en espacios inesperados, como las molduras de las ventanas, los marcos de las puertas y en el interior de alacenas y bibliotecas. Cuando se utiliza para realzar, el chartreuse combina a la perfección con el gris carbón y luce fresco y vigorizante con el blanco intenso. Además, luce fabuloso cuando se combina con muchos tonos de blanco y madera cálida, como el roble y el madero.

Colores disponibles