Ya sea que tengas un esquema de colores en mente, o empieces con una pizarra en blanco, el tablero de inspiración te ayudará a simplificar el proceso creativo. 1. Decidí qué tipo de tablero vas a usar - ¿tradicional o digital? Si preferís la elaboración propia, vas a necesitar una hoja de cartón en blanco (tamaño A3 o superior es lo ideal) y un poco de pegamento, o un tablero de corcho y algunos alfileres. Si te gusta la idea de crear un tablero de inspiración digital, probá con Pinterest (pinterest.com). Es una excelente herramienta de marcadores que te permite organizar, conservar y guardar imágenes e ideas en línea. 2. Si no sabés cómo empezar, probá con un objeto que te guste. Podría ser un mueble, una muestra de colores o tu prenda de vestir favorita. Colocálo en el centro del tablero.

  1. Ahora es momento de usar tu imaginación. Hojeá las revistas y usá los recursos en línea, como blogs y Pinterest, para recoger algunas imágenes que despierten tu imaginación. También, puede resultarte útil conseguir muestras de tela, pintura y empapelado con los distribuidores de tu ciudad.
  2. Permitite jugar. Organizá las imágenes y las muestras sobre el tablero y observalas en conjunto. ¿Cómo se vinculan con la imagen principal? ¿Cómo combinan los colores entre sí? Si estás trabajando sobre un tablero real, no pegues nada hasta el final - de este modo, podrás cambiar de opinión sobre la marcha.
  3. Una vez creado el tablero que te gusta, sacale una foto (o imprimilo si está en línea) y usalo para elegir las pinturas y los muebles. De esta manera, vas a tener una imagen visual que te servirá de referencia para crear tu espacio soñado. Los tableros de inspiración son una excelente manera de experimentar, así que confiá en tus instintos y más importante aún, divertite.