¿Qué podría ser más agradable que el aroma de la lavanda? Esta planta ha sido valorada durante siglos por su seductora fragancia y por sus sorprendentes propiedades curativas. Es un antiséptico natural, alivia las quemaduras y además disminuye el insomnio. En Inglaterra, durante la dinastía Tudor, la lavanda se utilizaba como perfume en lavandería y lustramuebles, además se ha dicho que la Reina Isabel I la usaba no solo como perfume, sino también para tratar las migrañas.

Cuando quieras ambientar un espacio para la relajación, nada mejor que un tono suave de lavanda. Este color es ideal para un dormitorio o el cuarto de un bebé, en especial si buscás una alternativa a los clásicos azul o rosa. También luce fabuloso con otros colores clásicos, como malba, verde nilo o azul huevo de pato. Combinálo con blanco o crema para lograr un estilo delicado, o con el gris pálido para dar un toque moderno y sofisticado.

Colores disponibles