De aspecto enigmático, evocador y relajante, el azul trae a la mente imágenes de cielos oscuros a medianoche y lagunas verde azuladas brillantes. Se dice que el azul reduce la presión arterial, disminuye la frecuencia cardíaca y reduce la ansiedad, convirtiéndolo así en el tono perfecto para los dormitorios.

Es difícil equivocarse con el azul, pero es mejor encontrar el tono correcto ideal para el tamaño de tu habitación. Los azules pálidos, como el azul cielo, aguamarina y azul hielo, agrandan, son aireados y ayudarán a que el dormitorio parezca más grande y luminoso. Los tonos más oscuros, como el jean, el índigo o el azul pizarra, son sofisticados y cálidos y crearán una atmósfera más íntima en los ambientes grandes. Si optás por celeste como color principal para el dormitorio, equilibralo con tonos cálidos en los muebles y géneros.

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