¿Tu estilo para vestirte es…?

¿Suave y femenino?

Si tu guardarropa tiene prendas en tonos suaves como rosas, azules pálidos y verdes tiza, ¿por qué no incorporás un esquema de colores pasteles a tu hogar?

Para generar un estilo suave pero no por eso menos adulto, combiná neutros como ostra y marfil con pasteles apagados, como naranja al agua y rosa viejo.

O para un estilo que imite la naturaleza, combiná lila con verde pálido y usá accesorios de textiles naturales, como una alfombra de sisal y canastos de mimbre.

¿Brillante y lleno de color?

Si tu tendencia va por el camino de los colores más brillantes del espectro, ¿por qué no das a tu casa una carga sorprendente de color también? Para crear un impacto máximo, combiná un esquema de colores neutros con toques de color de alto voltaje, como verde azulado y naranja, o zafiro y amarillo limón.

O si querés un estilo un poco menos impactante, agregá accesorios como lámparas de piso de colores brillantes y una o dos obras de arte audaces.

¿Negro y blanco?

La pareja eterna de blanco y negro es una combinación que no puede fallar, tanto para la vestimenta como para los interiores.

El secreto para dar a esta combinación clásica un giro moderno es crear un alto contraste entre los dos tonos. Mantenelo simple con un toque de negro azabache, gris caracol y blanco fresco. Si tenés detalles arquitectónicos llamativos que querés destacar, pintalos en diferentes tonos de negros, grises y blancos.