1. Limpiá los hongos

Usá una solución de cloro diluido o un limpiador fungicida o de moho para limpiar los hongos. Te recomendamos hacer esto el día anterior al que planificás pintar a fin de darle tiempo a la superficie para que se seque correctamente.

Cuidate cuando uses productos químicos: usá protección en los ojos y la piel, y seguí las instrucciones del producto.

2. Despejá la habitación

Es necesario que retires todos los elementos de la habitación, incluidos los accesorios, como el toallero o los porta papel higiénico. Conservá los tornillos juntos en una bolsa cerrada para no perderlos.

3. Prepará las superficies

Retirá la pintura saltada con una espátula y rellená las grietas u orificios con enduído para exteriores, al agua. Cuando la superficie esté seca, lijala para que quede lisa.

Lijá suavemente toda la carpintería pintada anteriormente para que la nueva pintura se adhiera bien. Limpiá con la aspiradora el polvo.

4. Limpiá las superficies

Usá una solución limpiadora o detergente para retirar la grasa, después enjuagá con agua fría. Esto también ayudará a retirar los residuos de polvo que quedaron de la lija y asegurará que la pintura se adhiera bien a las superficies.

5. Protegé el piso

Cubrí los accesorios para baño y el piso con fundas y pegá con cinta adhesiva bolsitas plásticas alrededor de los grifos y el cabezal de la ducha. Si no vas a pintar los azulejos, podés pegar cinta de enmascarar de baja adherencia sobre el borde de los azulejos para poder pintarlos.

6. Prepará la pintura y las herramientas

Te recomendamos usar una pintura especial para baños, tal como Baños y Cocinas. Esto ayudará a que las paredes repelan el moho y resistan los efectos del agua, el vapor y la humedad.

Vas a necesitar un rodillo para pintar las paredes y el techo, y un pincel pequeño para los retoques y para marcar divisiones.

7. Pintá el techo

Cuando estés listo para comenzar a pintar, empezá por el techo. De esta forma, las gotas que puedan chorrear caerán en las superficies no pintadas y vas a poder limpiarlas fácilmente con un paño después.

Si vas a pintar las paredes y el techo de dos colores diferentes, vas a necesitar marcar las divisiones en las esquinas para lograr un acabado perfecto. Seguí nuestra guía paso a paso para marcar divisiones.

8. Pintá las paredes o los azulejos

Después, es momento de pintar las paredes. Un truco inteligente es superponer la pintura unos pocos centímetros sobre la carpintería, lo cual creará una línea definida para el próximo paso.

Si vas a pintar azulejos, te recomendamos usar una pintura para azulejos de baño, tal como Baños y Cocinas. Esto te ayudará a proteger la superficie del moho.

9. Pintá la carpintería

El truco es comenzar en el centro de la habitación e ir hacia fuera gradualmente, de esta forma reducirás el riesgo de pasar el pincel por superficies recién pintadas. Con esto en mente, el mejor orden para pintar la carpintería es el marco de la ventana, el marco de la ventana, los zócalos y, por último, el marco de la puerta.

10. Poné cada cosa en su lugar

Una vez que hayas dejado que la pintura se seque por completo (te recomendamos seguir las instrucciones de tiempo de secado indicadas en la lata de pintura), podés comenzar a poner todo de nuevo en su lugar. Volvé a colocar los accesorios y ¡estás listo para darte un baño de inmersión!