1. La pintura se conserva mejor en recipientes bien cerrados donde el aire no puede arruinarla. Si estás a mitad del trabajo de pintura y tenés que guardar latas por la mitad o más llenas, sacá la tapa y cubrí con un film adherente. Volvé a colocar la tapa y rotulá con el nombre, nombre o código del color y fecha en que la usaste por última vez.

  2. ¿Ténes restos de pintura? Las latas llenas con menos de la mitad se deben guardar en un recipiente más pequeño con tapa hermética, como un frasco de mermelada. Una vez más, asegurate de rotular la tapa con los detalles indicados en el punto anterior.

  3. La pintura se conserva mejor a una temperatura constante, al resguardo de la luz solar directa y en un ambiente sin congelación. El garage o el galpón son lugares excelentes o, si te preocupa el clima, guardala en un armario oscuro dentro de la casa.