Para un estilo osado

Pintar las molduras en un tono osado que contraste con el color de las paredes agregará un toque de dramatismo a la habitación. Si tenés paredes neutras, vas a ver que podés usar casi cualquier color para las molduras. Una moldura de color intenso queda particularmente bien sobre ventanas y puertas ya que ayuda a crear un marco dramático de una vista a la otra.

Para un estilo moderno

Si querés un estilo moderno y simple, te recomendamos elegir un color que sea algunos tonos más claros u oscuros que el color de la pared. Vas a ver que esto crea una linda sensación de profundidad.

Si usás uno o dos tonos más claros u oscuros, el efecto será incluso más apagado y sofisticado.

Para un estilo clásico

El blanco es una opción popular para las molduras y es imposible que quede mal. Un blanco puro y fresco te ayudará a crear un estilo clásico y atemporal y es genial si querés destacar detalles ornamentales, como cornisas, arcadas y repisas.

Para un estilo sutil

Para crear un estilo sutil e integrado, pintá las molduras del mismo color que las paredes. Esta es una forma inteligente de hacer que los lugares pequeños parezcan más grandes, ya que el color ininterrumpido abrirá el espacio y hará que la habitación se sienta más amplia.

Para lograr un estilo apenas menos sutil, pintá las molduras con un acabado brillante o de brillo medio, esto destacará las molduras sin interrumpir la continuidad del espacio.