1. Probá con muestras de pintura en una amplia gama de tonos. Esta es una forma maravillosa para asegurarte de que ese color que te encanta luce tan bien en la pared como en el sitio web.

  2. Antes de comenzar a pintar, aplicá dos capas sobre un papel base A4. Colgá el papel en diferentes paredes durante el día para ver cómo cambia el color con la luz del sol y la luz artificial. Descubrirás que la luz ejerce una influencia especial sobre los blancos.

  3. ¿Cuál es la orientación del ambiente? Es importante considerar que la mayoría de los colores lucirán levemente más oscuros y fríos en ambientes con orientación Sur porque la luz es más fría y menos intensa.

  4. La pintura fresca luce muy diferente de la pintura seca. Intentá no tomar decisiones hasta que la pintura esté completamente seca.

  5. Más importante aún, confiá en tus instintos. Si te encanta, es la correcta.