Ya sea que estés buscando generar una tendencia audaz o simplemente agregar interés a una pared en blanco, un efecto de pintura geométrico es un buen punto de partida. Para crear este estilo, vas a necesitar cartón grueso (para armar el esténcil), una regla, un nivel, tijera, tiza y cinta de enmascarar de baja adherencia de buena calidad. Y los colores de pintura que hayas elegido ¡por supuesto!

  1. Para empezar, vas a necesitar fabricar un esténcil con la forma del patrón geométrico que quieras crear, podría ser una forma de cuadrado, triángulo o diamante. Usá una regla y tiza para marcar sobre el cartón grueso la forma que quieras, después recortala con la tijera o con un cúter.
  2. Con el esténcil y un pedazo de tiza, delineá el diseño que querés crear sobre la pared. Te recomendamos empezar desde el centro del área que querés pintar y desplazarte hacia afuera, de esta forma el resultado final va a ser una distribución uniforme del patrón. Tal vez quieras usar un nivel para asegurarte de que estás pintando líneas perfectamente rectas.
  3. Tapá las líneas de lápiz con una cinta de enmascarar para pintores de buena calidad (las de baja adherencia se despegan fácilmente sin desprender pintura). Asegurate de presionar la cinta con firmeza para que la pintura no se filtre por debajo.
  4. ¡Llegó la hora de pintar! Asegurate de pintar el segundo color un poco sobre la línea de la cinta de enmascarar, esto creará una línea definida debajo de la cinta. Para impedir que se filtre pintura debajo de la cinta y arruine la línea recta, simplemente cargá el pincel con poca cantidad de pintura cada vez. Aplicá dos manos de cada color.
  5. Para evitar que la pintura se despegue junto con la cinta, retirá la cinta de enmascarar antes de que la última capa se haya terminado de secar. Asegurate de que la pintura no esté tan húmeda como para que se chorree antes de retirar la cinta y obtendrás una línea prolija.