Existen muchos modelos de rodillos, seguí nuestros consejos para elegir el tuyo y lográ un acabado perfecto.

  1. Primero, evaluá la superficie que estás pintando. Si se trata de una superficie lisa, se recomienda utilizar un rodillo de pelo corto, mientras que para las superficies rugosas, como ladrillo a la vista o paneles de madera, es mejor el rodillo de pelo largo.

  2. Si estás trabajando con pinturas acrílicas, el rodillo de lana de pelo medio es una buena opción, ya que brinda una cobertura excelente y un acabado suave.

  3. Los rodillos de pelo más largo absorben más pintura y son recomendables para las superficies con irregularidades y con relieve. Pero no los cargues demasiado - ¡pueden salpicar!

  4. Los rodillos más pequeños funcionan de maravillas en las zonas difíciles de alcanzar como detrás de calefactores o alrededor de las tuberías.

  5. El rodillo de espuma es perfecto para usar con pinturas sintéticas en puertas y zócalos. No es recomendable usar rodillos de espuma de goma con pinturas al agua ya que secan muy rápido y brindan un acabado texturizado.

  6. Antes de empezar a usar un rodillo nuevo, es importante lavarlo con agua caliente para quitar los pelos sueltos. De este modo, el rodillo te durará más y lograrás el mejor acabado.

  7. Si el trabajo de pintura dura varios días, envolvé el rodillo en una toalla húmeda y guardálo dentro de una bolsa plástica bien cerrada - lleválo al freezer hasta el día siguiente. Esto lo mantendrá en excelente estado mientras dure el trabajo de pintura.