1. ¿Dónde comprar? La mayoría de las tiendas de manualidades y artísticas tienen una gran variedad de plantillas pre cortadas para estarcidos, también llamados “stencil”. Incluso hay empresas que crean plantillas de stencil a medida a partir de un diseño, así que vale la pena hacer la búsqueda en línea. O bien, para añadir un toque más personal, podés hacer la prueba de recortar un diseño propio en papel para forrar paredes.

  2. Elegir el pincel adecuado. Para una aplicación libre de estrés, te recomendamos invertir en el pincel adecuado. Los pinceles especiales para estarcido son redondos, con cerdas cortas y rígidas y están diseñados para ayudarte a "puntear" la pintura en la pared sin que ésta exceda los límites de la plantilla. Podés encontrarlos en la mayoría de las ferreterías y tiendas de decoración.

  1. Usar un adhesivo. Si pintás el estarcido sobre una superficie vertical como una pared, puede resultarte útil el uso de spray adhesivo para estarcidos. El adhesivo, disponible en la mayoría de las artísticas y tiendas de manualidades, brinda una leve adhesión al dorso del estarcido para que permanezca en su lugar mientras se aplica la pintura.

  2. Trabajar en etapas. Se recomienda empezar de afuera hacia adentro, dando pequeños toques con el pincel en los bordes de la plantilla para crear el contorno y luego continuar hacia el centro. Esto evitará que la pintura se deslice hacia afuera de los bordes. Cargá el pincel con cuidado - una pequeña cantidad de pintura rinde bastante.

  3. Tomarse el tiempo. Pintar estarcidos puede ser un trabajo complicado, así que aseguráte de contar con tiempo y no te apresures. El secreto para un estarcido libre de estrés es trabajar despacio, sobre superficies pequeñas. Armá tu diseño en capas finas y con un repasador que tengas a mano, podés retirar el exceso de pintura.