1. Antes de empezar, aseguráte de que los azulejos estén limpios. Usá agua caliente con jabón y una esponja de nylon para quitar los restos de suciedad. Eliminá cualquier indicio de moho (acumulado mayormente en las juntas) con la ayuda de un limpiador anti-hongos. Enjuagá con agua limpia y dejá secar.
  2. Como en todo proyecto de decoración, protegé las zonas que no desees pintar. Usá cinta de enmascarar para cubrir los bordes de paredes, gabinetes y cualquier superficie que desees proteger y para el piso, usá diarios o sábanas viejas.
  3. Antes de empezar a pintar, aplicá una base y dejá secar por cuatro horas (si usás una pintura especial para azulejos no es necesario aplicar la base - simplemente avanzá al paso siguiente).
  4. Excepto para superficies muy pequeñas, lo mejor es usar el rodillo para lograr una mejor cobertura. Usá el pincel para pintar las juntas y emprolijar los bordes.
  5. Aplicá dos manos de Esmalte para Azulejos, dejá secar al menos cuatro horas antes de aplicar la segunda capa.
  6. Esperá 24 horas antes de exponer los azulejos recién pintados al agua y usá productos de limpieza no abrasivos para mantenerlos en excelente estado por mucho más tiempo.